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Veintitrés de Septiembre - El indicado...Y resulta curioso, y pronto los demás me darán la razón si es que les ha pasado y muchas veces como a mí. Por lo menos no le le visto como un complot, puesto que la gente se ve verdaderamente necesitada... porque les puedo resolver la vida en tan sólo unos segundos, gracias a algo que se llama «resignación», otras veces tienen más suerte, y la palabra «destino», o su equivalente «futuro» también les ha hechado la mano. Les digo que no lo veo como complot; quiero pensar que se trata de eso, de que «como mi "felicidad" es infinita» creen que tienen el derecho de arrebatarme mi felicidad contándome, confiándome sus penas... la cosa es que lo veo así. Desde luego sé cómo ayudar a estas personas, hay cosas que son un tanto irremediables y es algo que ha sido bien aprendido por Cristian, o sea yo. Una cosa sí les puedo decir... soy un mal confidente, así que no esperes que tu secreto sea bien guardado... es una de las tantas cosas que detesto de mí. Quero entonces que eso cambie para bien... ¡claro! No se vale que le quiten la felcidad de una persona a otra, transferirla más bien. Siempre la felicidad es más fuerte que una pena, la segunda se puede componer... la primera se obtiene a base de lo que uno logra, y se siente satisfecho por ello; la segunda se puede componer, de manera que siempre necesitarás de alguien. Algo que también he aprendido, no sólo ser egoísta, siempre me ha gustado compartir mi felicidad, hacer que la gente se sienta feliz: dándoles un abrazo, extendiéndoles la mano para saludarlos, abrazar a quien es verdaderamente humano, de felicitarlo por su cumpleaños que aún no llega, desearle suerte... esas pequeñas cosas que uno hace con orgullo, de las que puede presumir, de las que puede ser bondadoso. ¿Sabes? Yo podría ayudarte... no costará nada. Dependerá cómo me sienta a tales horas. Esboza una sonrisa y no dudes que te mirarán... Pero hay cosas que no se pueden cambiar. ¿Sabes? Yo no creo en los imposibles, yo pasado por muchos: Y mi lista podría extenderse intensamente... no cuentes tus penas, cuenta tus logros y verás lo feliz que vas a ser. Tú vales y mucho. ¡Ja, ja...! Pero estos de abajo sí tienen graves problemas. Veintiuno de Septiembre - Unos últmos detallitos...Hablemos de la Internet y mis recientes apariciones por la misma... porque si bien he escrito algunas cosas, unas fuertes otras las más amenas. Algunas personas me han encontrado caminando, como siempre con mi bloc de notas y mi cámara enfocando. Apenas ayer subí un vídeo, y no ha costado trabajo, no tanto como yo creía y que por eso no lo hacía. Ahora ayer hice muchas cosas, en las que estoy totalmente de acuerdo. Eso de no tener tarea me ha puesto a reflexionar mucho... de leer y comprender qué es lo que sí vale la pena. Ayer me puse a ver unos vídeos, de algo que no había sentido antes, de algo que quizá para mí fue intenso, y es que esta semana la ha sido también. Primero, vengo a platicarles del concierto de Julieta Venegas, apenas este pasado jueves algunos me pudieron ver y me han esbozado una sonrisa y yo también. Y es que... el que busca, encuentra... y sólo los pude ver tras cruzar una mirada y un «hola» cerca de la puerta catoce del Auditorio Nacional, era una noche de luna llena, tras voltear a ver los enormes edificios y una de las tantas avenidas de la Ciudad de México, era una imagen que no quería que desapareciera de mi mente. La masa de gente era inmensa, y había de todo... desde los trágicos bohemios hasta los tranquilos skatos que nos acompañarían en la velada... musical, por si alguien tenía esa duda. Previamente tuve la oportunidad de escanear el boleto... ¡ja, ja! Un hábito que alguien ya me pegado... desempolvar el escáner me ha regalado una foto que había olvidado y que me ha puesto mucho muy feliz, me queda decir ¡gracias por el detallazo! Y el boleto, no ante spublicado para evitar falsificación, pero ojo, que no estoy en contra de la reventa; sí, aunque ésta sea muy maldita en sus desquiciados precios, a veces nos salva de un gran apuro. Hacía frío, y subir como tropecientas escaleras no me ha venido bien... está bien, tomemos agua. Y como entrando a cualquier teatro, los precios misteriosamente suben, no me quedó de otra más que pagar 15 pesos por medio litro del líquido que no se le niega a nadie —eso es lo que ustedes creen—. Faltaba poco y pasamos a nuestros lugares... no hablemos de ello, sino lo que pasó en el interior... Veinte de Septiembre - Y tú...Porque... «"Erre" con "erre", "guitarra"; "erre" con "erre", "barril". Rápido ruedan las ruedas por los rieles de hierro del ferrocarril.» A ver, ahora, tú que tanto me estás leyendo, piensa un nombre que empiece con «erre» (R, r), seguro que ya lo tienes. Y creo saber cuál es... por lo menos uno que conoces y que creo, yo también. Pero no es un insulto, no como tú que me lo has hecho saber. Porque si de palabras fuertes hablamos, empezaremos por lo que has hecho hace unos pocos días. Digamos que sí sé el nombre que acabas de pensar y que aparte lo has pensado en su diminutivo. Digamos un ejemplo para que no te confundas más: Mercedes es a «Meche»; tal como Cristian es a «Cris», además que Fransico es a «Paco» y que Eduardo es a «Lalo»; entonces R_ _ _ _ _ es a «R_ _ _», por lo menos eso quiero suponer y me viene valiendo si tiene otro nombre. Una cosa sí te digo: ¡me encanta hilar mis ideas! Y más cuando son para que te des cuenta de una vez por todas de lodo aquello que se está sucitando. En lógica, la cual te va muy mal... y muchísimo y que te he hecho saberlo; creo que hay varios casos como el siguiente: «Porque, porqué, por qué, ¿por qué?, ¡por qué!, que, qué, ¿qué? ¡qué!» Entonces tu mensaje está mal escrito como primera instancia... revísalo. Y luego, un segundo punto, ¿a que no sabes qué pasó? ¡Me parece rarísimo! Y más cuando aquel nombre que te dije que pensaras en «el primer ejercicio» aparece en «la biblia» que pones como nick, la cual expresa que la pornografía te hace feliz, ¿me equivoco?; porque también apacere en tu «mensaje personal» y sin que te des cuenta, también este es un «precioso ejercicio» del que me gustaría que aprendieras más para «saberlas usar» correctamente. Porque sí, hubo un momento del cuál lo aprendiste bien; pero cómo últimamente todo lo estás echando al caño... lo demás ya no me preocupa. Quiero que entiendas que no sólo es este factor: ¡son muchos más! Pero entremos ya de lleno en el tema. Y la cosa está en que no has hablado de muchas cosas, por eso ya no te pregunto cómo te va, y la verdad es que me da flojera decirte «hola» cuando empiezas a saludarme con lo mismo pero exclamado. Además, yo no soy segundo plano. Ya ni siquiera lo pienses, ya que no queda nada de tiempo, además estoy ocupado con otras personas. Ni me busques, me iré temprano y lo empezaré a hacer a propósito; si algún día me ves y te acercas, quién sabe qué pase y lo más probable es que te diga que no tengo tiempo y que estoy ocupado... muy ocupado, quizá invitando a personas a ir al cine, a ir a comer y lo que me gusta muchísimo: ¡ir a un café a platicar de nuestras vidas! Porque eso hubiera pasado... ahora te quedas pasmado porque ya no pudiste adivinar lo que iba a pasar después, ¿acaso quieres que te diga por qué ya no lo pudiste adivinar? Porque ya no eres... ehm... digamos... «autónomo» y no te riges por tus propias reglas. No sé por qué, pero siento que alguien, y lo más probable es ese del que te dije que pensaras en el «primer ejercicio», ese que te está «mangoneando» a su manera; y me molesta sobremanera que te vengas a quejar de algo que tú mismo provocaste. No te quejes ahora de que tienes muchas tareas, concluiría entonces que irás a pedirle ayuda ese que quién sabe quién es. Otra de las cosas... mis preguntas son muy acertadas y creo que eso lo sabes —o lo sabías en algún momento, pero ahora ya no—. Otra de las cosas, que no sé, por esta vez, si definirlo como hipocresía... porque pareciera que lo que hago no es de tu agrado. Y pensarás que es suficiente y aquí terminarás de leerlo, no, síguele porque si tú lo dijiste yo también tengo derecho a una réplica. Digo que es hipocresía, y me hiciste saber que yo no puedo tener mis propias fotos, pero tú sí. A ver, ¿cómo está eso? Si tú lo hiciste la primera semana. ¿No te has mordido la lengua? Porque también me molestó que te hubieras olvidado de nosotros, que hubieras olvidado algo que juntos desarrollamos: aprender a guardarle pleitesía a los recuerdos y no echarlos al caño. Así que no te preguntes que qué pasa porque no te lo creo. No le digas insulto, analiza si insultaste a alguien. Porque todo lo que haces, lo tengo que averiguar por terceras personas y no por La Comisión. Luego me vienes a decir que mis amigos son idiotas. Nuevamente, ¿no te has mordido la lengua? Y me tuve que enterar y por tí. ¡Vaya! De que a mis amigos les dices idiotas y que quién sabe si se lo dices a los tuyos. Ya no me cuentes cómo te va. Pónte a pensarlo, y si crees que estoy mal, que si lo que dije está erróneo, como siempre: cada quién tiene una réplica. No en el messenger, sino por mail... y ya sabrás por qué, raramente hago esto, pero parecerá que no estoy conectado, pero siempre podrás enviarme un mail. Aunque sabrás tú si vale la pena, tengo exactamente 201 mensajes que no he leído... y si tengo tiempo ya los leeré. ¿Quieres fijar una cita? También se vale... pero déjame acomodarlo a mi agenda, no vaya a ser que traslape con un compromiso importante. Posdata, ya no tengas miedo de atreverte... a decir lo que quiensas, eres libre de hacer lo que quieras... y de tomarte las fotos que creas pertinentes. Y de olvidar a quien quieras si es necesario. Sábado, siete de Septiembre - Caminando...Mmm... hablemos más de lo que me gusta y de lo que me he dado cuenta. La música es un tema quizá tabú en algunas de las personas con las que ahora suelo convivir el día a día. Y no ha sido satisfactorio. Alguien me ha dicho que soy onda retro, y según mi personalidad, lo ha tomado bien y no se ha enojado, ni tendría por qué. Sólo sé que me encanta que la gente ría, conmigo o hacerla reír. Si tengo algo que declarar es que me gusta muchísimo la música retro, más no vieja, sino de ésa que se ha ido renovando con el paso del tiempo y que parece que nunca va a terminar. Quizá algunos me hayan dicho que no es así, pero prefiero de momento en no pensar en eso, y que seguramente lo tendré presente para cuando suceda, mientras no. En mi lista de reproducción titulada «Mis Favoritas» he encontrado algo, canciones que escucho a diario, canciones que sobrepasan las cien repeticiones, con horas recientísimas. Mi iVida —así llamo a mi iPod— es mi mejor aliado para desestresarme de la situación... de ir caminando para que me rejale el día y complete la alegría que a mi contenedor le hace falta. No me ha defraudado... bueno, sabe lo que hace y lo hace pertinentemente. No hace mucho tiempo también me di cuenta de que todos somos muy dramáticos, pero unos más que otros... y de que nuestros gustos varían de acuerdo a lo que hacemos clase a clase. Las siguientes canciones son selección mía, así las quiero tener. Y quizá sean presencia mía. Las he escogido quizá también son reflejo de lo que expresar. Desde que entré a la preparatoria me he sentido feliz, sin importar si la jornada fue agotadora, hay una motivación siempre a lo que me lleva hacer lo que más me gusta y de ver a los amigos, merodear por lo antiguo y de salir a despejar mi mente. Cada día que salgo de la rutina que por ahora no se ha vuelto espantosa, esucho música, sólo la mía: esa que me gusta compartir y que quiero que TODO el mundo la conozca por su belleza; que como dije quizá refleje algo de lo que soy, de lo que me gusta sentir, imaginar y soñar. Son canciones que escucho a diario, que expresan sentimientos sinceros, sentimientos verdaderos y fraternos, no está demás que les eches un oído. Son mi yo inteno. Empecemos con la primera, se llama "Heaven Must Have Sent You", y tiene una historia que para mí significa muchísimo. Por vez primera la escuché en una fiesta, no era la mía pero significaba mucho para mí. Y me llamó la atención, y mi Inglés en ese entonces no era lo suficientemente eficaz como para entender la lírica, sólo me quedé con la hermosa tonada y sus bellos instrumentos tirándole a los principios del Pop. La segunda ocasión me encantó todavía más: me la encontré en la secundaria. Y sonó por error en los altavoces de la escula... ¿la esuchaste? "Wanna thank you for the joy you brought me; thank you for the things you taught me. Thank you for holding me close, when I needded you the most!" Es más curioso todavía, fue lo que pude entender y antes a punto de cortarla alcancé el título que para mí era seguro. Es cantada con vital fuerza que es casi indescriptible, me hace vibrar cada vez que la escucho, no la dejo de cantar, no dejo de perdile a la gente que también la escuche. La hice sonar por el altavoz por segunda vez. Y no me voy a quedar con las ganas de que sea también la tercera. Me mueve muchísimo y he escuchado su versión tan nítida en discos compactos, y en el iVida con formato sin pérdida pues se lo merece. La letra es hermosa, declaro que para mí es más que un símbolo, es un himno al amor, a la dulzura, al encanto y representa lealmente a la música disco. Muchos aseveran que la fiesta se hacía con esta melodía que, con siete minutos de su tonada era para que todos salieran a bailar y reír. ¡Hace lo mismo! Y sigue teniendo la misma intensidad de seguir haciendo lo mismo, de que alegre la fiesta y si se escucha a diario alegra el día y alivia las penas para cuando la situación así lo crea, hace que los momentos felices ¡lo sean todavía más! Hace que los que la canten o la bailen, se unan para sentir intensidad, y sean más fraternos. Y lo he comprobado, porque ha sonado tanto en Televisa com en TV Azteca. Su lírica es hermosa y transmite lo que siento con toda sinceridad. Si gustas pasar a ver la letra y darle play al reproductor, te lo agradeceré por siempre. "HEAVEN MUST HAVE SENT YOU" - BONNIE POINTER" It's heaven in your arms Lunes, 1° de Septiembre - ¡Ashh! ¡Ja, ja...!
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